jueves, 6 de septiembre de 2007

ciudad

cuando todavía quedan 30 kilómetros para llegar a la ciudad, el caos circulatorio es ya considerable y desde tan lejos se vislumbran las figuras recortadas de cuatro estandartes de hormigón que serán los nuevos iconos de progreso de esta nueva ciudad que ahora es Madrid. Si visitas la m-30 sur, verás un nuevo parque temático...la ciudad se sumerge en sus propias entrañas y durante 13 kilómetros puedes degustar el carrusel de ese megatunel, sobreiluminado, gigantesco, descomunal, esa serpiente de luces te puede llevar del día a la noche y del sur al norte...para llegar a ese estado de cosas, los habitantes de esa ciudad han debido de soportar viento y marea el fragor de la barbaridad constructora, y ahora toda la ciudad está en estado de sitio para recaudar dineros para pagar el nuevo look faraonico que se respira. En esta gran urbe, todo es grande, desmesurado, desde los cuatro nuevos colosos que estan haciendo en la zona norte, pasando por los puentes y túneles de quitar el hipo, las plazas, las fuentes, los atascos proverbiales, las avalanchas humanas por sus transitadas calles, las gentes, los carteles, todo absolutamente todo es mayor que lo que puedas imaginar...las filas tras las inumerables ventanillas, el tiempo que se tarda en todo, el precio de las cosas, el afan recaudatorio, todo a lo bestia...ahora abro los ojos y el silencio de mi pueblo me destapona los oidos, el piar de dos gorriones me impulsa a abrir los ojos...y esta noche veré unas estrellas, estas sí, más grandes, más luminosas y más limpias que las de madrid.

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