viernes, 8 de febrero de 2013
maldice tanto
Maldice tanto y dice tanto, que la vida es ya colapso, necesitamos aire y puro, necesitamos agua y vida, nacer de nuevo y sentir como distancia el horror de las naciones, de las avenidas de divisas que atropellan a su paso, que no dejan resolver el sano juicio. Precisamos los instantes inmediatos, el calor humano y bueno; la sensación de desgarro, es tan grande y tan abyecta que ya la huella es espanto, por eso anhelamos el silencio, el sentir paz por los adentros, descansar de tanto atasco, el cataclismo barato, el abismo de este tiempo. Ahora respiro hondo, me concentro en mi relajo , doy la espalda a este mundo de oprobios , mentiras y llantos, tan injusto y cicatero, tan inhumano y falso, abrazo la nimia cosa, el espacio solidario, una casita en el monte, un huerto y algunos ratos con los ojos entrecerrados, con el corazón cargado. Ahora las sombras pernoctan pegadas a mi regazo, todo el tiempo goteando, día y noche suplicando, buscando el atisbo, el hueco, el lugar a refugiarnos, las inclemencias son tantas que nos dejan devastados, avergonzados y yelmos sin sustento en este barro. Esta ruleta perversa gasta toda su munición en este trance, dando vueltas disparando, matando a diestro y siniestro, impidiendo humanidades, dislocando el sentido común, enrabietándonos a diario, ocupándolo todo, entristeciéndolo todo.
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