domingo, 13 de febrero de 2011

SIGLO XXI

Bataholas y esporádicas sandeces, solo se oye el rumor firme y seguro de aquello que ya no tienes, para lo que ya no estás hecho.La llamada es arrebato, entuertos y recónditas memeces que te dejan exhausto y sin aliento, pues eso, que ya va siendo hora de exponernos a cuerpo al vendaval que se avecina, cuanto antes nos plantemos ante el caos, antes pararemos la tromba, el clamor, el tumulto. Todo es un cisco tremendo y ya nada nos sujeta. Al final caerán a plomo todos los castillos de naipes que construimos sin criterio, dejados llevar por la animalidad de nuestra mísera condición humana, cegados por los aires de grandeza que se nos suponía, y sin embargo ahora estamos destrozados, penosamente expuestos a un mundo mucho más audaz, mucho más poderoso que nuestra pírrica aportación como seres humanos. Confiamos a la tecnología nuestro destino, y henos aquí dando vueltas como pirulos intentando averiguar donde está la avería, en que proceso nos equivocamos, que ocurrió para que tanta perfección caducase, tanta exactitud cayese a plomo.

No hay comentarios: