No me acuerdo de nada...bueno, me acuerdo vagamente de algo, pero es un recuerdo lejano, nada preciso, confuso, no sabría decir muy bien si fue sueño o desvelo, si fue trance o fiebre. Conforme pasa el tiempo la confusión es mayor, el murmullo, la niebla de mi memoria es mas atolondrada y las dudas sobre lo ocurrido me provocan pesadillas mezcladas con sudores fríos, a veces noto un pitido muy fuerte en los oídos y la imagen esperpéntica de la calle, de los coches echando humo, los cuerpos herrados en las aceras, y ese silencio atroz, incomprensible entre la humareda, los destellos de las sirenas, gentes corriendo en direcciones opuestas, como insectos cuando levantas una piedra, pero cada vez es todo más borroso, más impreciso, ya no sabría decir si fue cierto o lo soñé. Ahora estoy en esta cama, que tampoco se si es cierta o soñada, me veo postrado, intento mover las manos y no puedo, las piernas y no puedo, no oigo nada, tan solo veo un corro de gente a mi alrededor, que no conozco de nada, que me hablan, pero no los oigo. Estoy muy cansado, ¿o estoy muerto?...o estoy soñando, y pronto me despertaré, y entonces todo pasará, volveré a encontrarme en casa, a reconocer a los míos, a poder moverme, y todo habrá pasado, todo quedará en eso, en una pesadilla, en un mal sueño. Me vuelven a pitar los oídos, me vuelve a palpitar el corazón fuertemente, reconozco el olor a quemado, veo a gentes gritar, pero no las oigo, no oigo nada, es silencio total. Ahora un leve mareo, ahora parece que pierdo la consciencia, pero...¿qué consciencia, si no se si esto es real o no? En cualquier caso me mareo un poco, y ahora ya no tengo gente a mi alrededor, ahora me encuentro solo, tirado en el suelo, veo el techo de la habitación, y huelo a quemado, eso si, y nadie me auxilia, nadie me ayuda. Tengo mucho sueño, todo el sueño del mundo, me vence, no puedo con él, no me puedo mantener despierto, no puedo evitar rendirme a este sopor que me anula.
No hay comentarios:
Publicar un comentario