viernes, 8 de febrero de 2013

te puede robar un macarra

Te puede robar un macarra con una navaja o incluso con una jeringuilla amenazándote la yugular, o bien lo puede hacer un pijo expeliendo hedor a colonia cara con corbata que tuvo la fortuna de apuntarse a un partido “in” y fue trepando hasta conseguir una plaza como representante del pueblo en el parlamento español. Las dos maneras son válidas, y es cuestión de gustos. Yo prefiero la primera, pues me siento más cómodo dándole mi dinero a un yonqui con el mono, me siento robado plenamente y con todas las de la ley, sintiendo el miedo cerval y el filo del arma sobre mi piel. Si eres robado así te puedes ir a casa tranquilo, sabiéndote robado como dios manda, legitimado para ir a la comisaría y denunciar. La otra es una forma de robar poco honrada, torticera y cutre. En el segundo caso el robo es en realidad un tocomocho, te dicen que mires para un lado y cuando lo haces aprovechan para trincar. Te quedas con cara de tonto, sin saber muy bien que ha pasado y sin saberte robado a ciencia cierta, te das cuenta a toro pasado y encima no lo puedes denunciar…ah se siente! No haberme votado.

No hay comentarios: